martes, 9 de febrero de 2010

“Dime tú”

Mi corazón no respira sin tu calor,
Me falta tu voz, no veo, alucino,
El humo de un cigarro acompaña el correr de tiempo
Y no estás aquí para acompañarme en
Esta sombría soledad.
Estoy perdido sin tu mirar,
Perdí por completo la noción del tiempo
Y espacio desde tu partida,
Descubro a cada instante que
Esta enfermedad se apodera de mí
Sin saber quien soy en realidad.
Nunca quise morir pero la vida misma
Es el ocaso sin tu presencia,
Debí saberlo antes que nada es para siempre,
Aunque preferí alguna vez creer que es posible.
Me siento derrotado por algo que
Jamás existió pero dime tú que puedo
Yo hacer si en verdad te amé.
Después de todo, sigo de pie,
Tratando de volver a recordar quien era,
Aunque ya nada es igual, nada puede hacer
Que te olvide, NADA…
El cielo gris retorna con cada lágrima derramada
Por tu ausencia.
Ya no tengo miedo a morir,
Se de que se trata agonizar,
Es una caída libre hacia el vacío,
Donde no existe escapatoria.
La vida real es explícita cuando
Te vuelves náufrago de ella,
Sin ti no hay control ni rumbo,
No consigo hallar la brújula que me devuelva
La vida.
La sentencia de este dolor será
Durante mi existencia, no encuentro salida,
Pues se me hace difícil decirte adios…

No hay comentarios:

Publicar un comentario